sábado, 9 de mayo de 2015

Consejos para una práctica efectiva

Durante varios años me senté frente al piano, sin saber exactamente que hacer. Comenzaba a tocar sin mayores preocupaciones, sin una dirección concreta. Y así seguía, autocomplaciente, y sólo tocaba las canciones que mejor sabía; Hasta que milagrosamente, una hora mas tarde, comenzaba a recordar que tenía una carpeta con el contenido que tenía que presentar la siguiente clase. De los cinco o seis puntos que debía solucionar, alcanzaba a estudiar trabajosamente en 2. ¿Te suena familiar?
Para evitar situaciones similares, hoy pretendo entregarles algunos consejos básicos y muchos obvios, para conseguir que tu momentum de práctica sea mas productiva. No los engañaré asegurando que aplico cada uno de estos consejos en mi vida, pero más de un par ya es parte de mi rutina y con muy buenos resultados.

Metas claras

Antes de sentarte junto a tu instrumento y equipo de práctica, es necesario establecer con claridad, cuales son tus metas. Vale decir, no solo saber que estudiar, sino también, que quieres lograr. Las metas que establezcas pueden ser diarias o semanales, lo importante es saber porque ejercitas. Esto te ayudará a sobrellevar la frustración frente a la dificultad de mejor manera.
Si eres autodidacta, no se pueden dejar cabos sueltos, también es importante que detalles “cómo” y “por qué” quieres lograr tus metas musicales. Escríbelo en un cuaderno, o en tu computadora. Lo ideal es dedicarse una o dos veces por semana para recopilar información de estudio y determinar cual será el programa durante tus jornadas. Si no tienes un tiempo extra, puedes descontarlo de tus horas de práctica.

Mi soledad: Mi ruido.

Aunque parezca obvio, es necesario conseguir un ambiente adecuado donde el bullicio este permitido y alejarse de las distracciones. Los requerimientos para una habitación adecuada, no son muchos. Todo estaría en orden mientras tenga una acústica agradable, permita la soledad, y se tenga una ventana para tomar aire fresco. También es importante evitar las temperaturas muy altas o bajas: Buscar la comodidad ante todo.
Por otro lado, no hay que dejar que ruidos u otras pequeñeces entorpezcan nuestro trabajo, sobretodo aquellas que son evitables. Procura antes de empezar, tener todos tus materiales e implementos al alcance de tu mano. Metrónomo, partituras, atril, un lápiz, etc. Y aléjate de las distracciones. Apaga la computadora y desconéctate de la web. Si usas aplicaciones de tu celular, déjalo en modo avión. Así evitarás ser interrumpido por llamadas y mensajes. Si vives con más gentek, pídeles en la medida de lo posible, no ser interrumpido durante tu práctica.
Por último, si otras preocupaciones te distraen, anótalas en un papel para realizarlas más tarde. Este simple acto, provee un descanso frente al llamado repetitivo del cerebro para no olvidar, facilitando la concentración en el momento.

Practica vs. Concierto

Esclarecer una actitud mental clara y diferente frente a ambas situaciones es elemental, y ambas tienden a sustituirse en el momento equivocado. Hay una tendencia a tocar hermosos conciertos que nadie escucha mientras se estudia y, al subirnos a un escenario, nos empeñamos en supervisar y juzgar cada nota que sale de nuestro instrumento.
Durante la práctica se necesita una visión metaconciente sobre que y como estoy estudiando: Sonido, pulso, precisión en la lectura, técnica, etc. Para así determinar cuales son nuestras debilidades y trabajar sobre ellas. Durante un concierto debe ocurrir totalmente lo opuesto: Hay que centrarse en el presente, disfrutar de la música y lo más importante... Reproducir 'eso' que suena en tu cabeza. Jamás estudies sobre el escenario y siempre toca aquello que te acomoda. Pero si eres de tomar riesgos o te gusta experimentar en tus solos, hazlo sin miedo y honestamente. La audiencia de vez en cuando lo notará y la valentía es siempre bienvenida.

Un plan de estudios a tu medida

Ser regular y persistente, crea hábitos. Y los hábitos son poderosos. Tan poderosos que deshacerse de uno ya es un lío. Entrena tu mente a estar dispuesta a aprender en el mismo lugar y a la misma hora. Esto te ofrecerá resultados sobresalientes.
Naturalmente, sucederán todo tipo de percances y las alteraciones en tu agenda, que más de alguna vez, no te dejarán ejercitar como lo planeaste. Para ello, deja un día libre: el día de emergencia. En este día recuperaras la práctica que dejaste pendiente. Y si ese día tampoco lo conseguiste, o era mucho lo que tenias que recuperar, ¡Que importa! Es sólo un itinerario de práctica. No es un conjunto de reglas inquebrantables para hacer tu vida mas difícil.

Descanso regular

Diversos estudios destacan que la duración de una atención constante, oscila entre 20 a 40 min. en una persona normal. Es por esto que durante la práctica es recomendable asignarse módulos de 20 min. con 5 min. de descanso. No practiques más de 6 módulos sin una pausa larga. Así mantendrás un estado mental adecuado y fresco frente al contenido, favoreciendo también, el intercalado de diferentes materias si tienes mucho que estudiar.
Por otra parte, agenda claramente los descansos y distensiones durante el día. Como me dijo un amigo deportista: “El precalentamiento, el ejercicio y el descanso son tres elementos igual de importantes a la hora de practicar. Si no tomas uno de ellos en serio, te vas a lastimar.” ¡Que viva el descanso en serio! (pero no demasiado).

Keep calm and be f***ing happy!

Ser paciente y positivo mientras estudias, no es sólo útil, sino necesario. Estudiar y castigarse por los errores, es iluso. Esto sólo interrumpe y denigra la práctica: “Todos cometemos errores, y de los errores, se aprende.” (Sino ¿Cómo?)
Puede que durante el estudio, navegues por una marea de emociones. Desde la ilusión hasta el desánimo, pasando por la fascinación y el encanto, hasta encallar en la frustración. Y eso, en común, es la norma. Nadie es lo suficientemente estoico para no emocionarse cuando existe un compromiso auténtico frente al aprendizaje o el oficio de la música, pero sí es posible evitar emociones que degraden tu autoestima. Básicamente, jamás dudes de tu capacidad de aprender y mejorar; y relájate, por suerte es sólo un poco de música, no un trasplante de corazón.

1 comentarios:

  1. Muy bueno, me gustaría dar un consejo muy personal: Relajate, nadie nació sabiendo, equivocarse es parte del aprendizaje, enfoca tus estudios en lo que te cuesta, y repasa lo que ya sabes

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