sábado, 16 de mayo de 2015

¿Transcribir o no transcribir?

Algunos meses antes de navidad, discutía con un muy buen pianista ruso (quien ganó hace poco un concurso Steinway), si era necesario transcribir para poder improvisar. Para mi sorpresa, y contrario a lo que siempre había oído, me confesó que dejó de hacerlo, porque a él nunca le funcionó. Dicho de otra manera, no conseguía fluidez y disfrute a la hora de improvisar. Durante un solo, las frases memorizadas le entorpecían escuchar la música que ocurría en ese momento, y al tocarlas, el resultado era una sonoridad forzada y poco espontánea.
Yo por mi parte, siempre había sido reticente a la idea de transcribir y cargaba con un miedo ignorante la idea de perder mi identidad durante el proceso. Tenía miedo de caer en el plagio, porque simplemente: ¡Hay frases muy buenas! Esas que te absorben, te llaman, como un imán; y mal que mal, fue por mi sonoridad "diferente" que conseguí una plaza en la escuela y no quería perderla.
Pero mi alegría por encontrar un argumento razonable para no transcribir, duró poco. Igor, el pianista ruso, me aclaró que había transcrito solos y canciones enteras por ¡7 años! y que este proceso había sido elemental para encontrar su sonoridad. Mas también me advirtió, que en varias ocasiones había sido completamente inútil y puede tornarse una gran perdida de tiempo, un viaje sin sentido si estás en la búsqueda de tu propia voz. Compartió conmigo varias ideas interesantísimas de Hal Galper que cambiaron radicalmente mi posición frente al tema. Así que decidí publicar parte de una de sus masterclass y una traducción que hice para ustedes. El video lo pueden ver al pie de la nota.

La música, un espejo para tu identidad

Necesitas vocabulario1 para el proceso2. Sin embargo, el proceso en sí mismo te enseña el proceso. En otras palabras, lo aprendes haciendo; no intelectualizándolo ni de ningún otro modo. Para a ejecutar el proceso, necesitas algo para usar, que es el vocabulario. Entonces, cuanto más vocabulario tengas, mejor puedes usar el proceso; mejor puedes enseñarte el proceso. Esta es una música que se enseña a sí misma al hacerla. Pero si no tienes el vocabulario para hacerla, ¡No puedes aprenderla! ... Es tan simple como eso.
La música que ahora estamos tocando con mi trío es muy avant-garde (Vanguardista), pero yo aún estoy tocando Bebop. Aún estoy usando su vocabulario, sólo que encontré mi propia manera de usarlo ... Entonces a mucha gente les parece que hay una dicotomía aquí: Si copias el vocabulario, no serás un individuo y eso no podría estar más lejos de la verdad ... Hay una ciencia llamada Psicoacústica. Es la ciencia que se utilizaba para construir estudios de grabación y está basada en un hecho científico: No existen dos personas que escuchen del mismo modo. Y utilizan esto para montar estudios de grabación para los medios masivos, así todos pueden oír de una manera uniforme. Entonces, si te pido a ti escoger una frase de un solo de Coltrane y te pido a ti (otra persona) escoger una frase de un solo de Coltrane. Las chances son que ambos van a elegir frases diferentes, porque diferentes cosas le agradan a diferentes personas.
... No puedes aprender todo el vocabulario, así que mi regla para el aprendizaje de vocabulario es: Practica lo que te gusta; porque parte del proceso de aprender vocabulario es desarrollar tu propio estilo, ya que no puedes copiar todo; la vida no es lo suficientemente larga, entonces tienes que ser selectivo. ¿Y cuál es el proceso selectivo? Es un proceso intuitivo y emocional. Permítanme plantearlo así ... ¿Conocen la frase: El arte no debería enseñarte algo del artista, sino algo de ti mismo.? Esa es la función del arte: Enseñarte algo nuevo referente a ti mismo. Entonces, cuando acarreas tus experiencias de vida a un evento artístico, de pronto, una resonancia es creada por el artista, por alguna frase o línea que tu tocas. Eso sucede, porque el artista encontró algo en común, entre tú y el artista; y eso es una señal de tu concepción (musical).
Uno de los mas grandes misterios que tenemos es: ¿Cómo quiero tocar? ¿Cual es mi estilo?; yo mismo tuve esa pregunta anteriormente: ¿Cual es mi estilo? ... Por ende, ¿Que es lo que necesitas para resolver cualquier misterio? ¿Cual es el prerequisito para resolver cualquier misterio? Pistas. Entonces, ¿Cuales son estas pistas? Estas pistas son 'que cosa' en el vocabulario se relaciona (contigo) a un nivel emocional. En otras palabras: Tienes que confiar en tus emociones. Yo probablemente confío más en sus emociones, mucho más de lo que ustedes lo hacen.
... Por lo tanto, si tú escuchas una frase que te gusta, es una pista de como te sientes con respecto a la música, en cómo escuchas; y es tu responsabilidad tomar esa pista y ponerla contra la pared. Cópiala, transpórtala a los 12 tonos y trata de encontrar cien maneras de usarla. Y hay una razón para esto. Recuerdo cuando comencé a estudiar en Berkeley, y aún dan la impresión de que, la manera en que tocas esta música es aprendiendo mil frases y después atarlas juntas. Bueno, eso no es arte, eso es destreza. ... Yo creo que es mucho mas importante aprender veinte frases y cien maneras de usar cada una; y terminas con la misma cantidad de información, pero estás lidiando con una pequeña cantidad de información que se relaciona devuelta a las veinte frases en las que estuviste trabajando. Entonces, así terminas con una comprensión más amplia acerca de la música...ˮ
1. Vocabulario. No hace referencia a la terminología musical, sino a frases o líneas melódicas propias de un estilo musical, por ejemplo de Blues.
2. Proceso. Se refiere al proceso o al acto de improvisar.

sábado, 9 de mayo de 2015

Consejos para una práctica efectiva

Durante varios años me senté frente al piano, sin saber exactamente que hacer. Comenzaba a tocar sin mayores preocupaciones, sin una dirección concreta. Y así seguía, autocomplaciente, y sólo tocaba las canciones que mejor sabía; Hasta que milagrosamente, una hora mas tarde, comenzaba a recordar que tenía una carpeta con el contenido que tenía que presentar la siguiente clase. De los cinco o seis puntos que debía solucionar, alcanzaba a estudiar trabajosamente en 2. ¿Te suena familiar?
Para evitar situaciones similares, hoy pretendo entregarles algunos consejos básicos y muchos obvios, para conseguir que tu momentum de práctica sea mas productiva. No los engañaré asegurando que aplico cada uno de estos consejos en mi vida, pero más de un par ya es parte de mi rutina y con muy buenos resultados.

Metas claras

Antes de sentarte junto a tu instrumento y equipo de práctica, es necesario establecer con claridad, cuales son tus metas. Vale decir, no solo saber que estudiar, sino también, que quieres lograr. Las metas que establezcas pueden ser diarias o semanales, lo importante es saber porque ejercitas. Esto te ayudará a sobrellevar la frustración frente a la dificultad de mejor manera.
Si eres autodidacta, no se pueden dejar cabos sueltos, también es importante que detalles “cómo” y “por qué” quieres lograr tus metas musicales. Escríbelo en un cuaderno, o en tu computadora. Lo ideal es dedicarse una o dos veces por semana para recopilar información de estudio y determinar cual será el programa durante tus jornadas. Si no tienes un tiempo extra, puedes descontarlo de tus horas de práctica.

Mi soledad: Mi ruido.

Aunque parezca obvio, es necesario conseguir un ambiente adecuado donde el bullicio este permitido y alejarse de las distracciones. Los requerimientos para una habitación adecuada, no son muchos. Todo estaría en orden mientras tenga una acústica agradable, permita la soledad, y se tenga una ventana para tomar aire fresco. También es importante evitar las temperaturas muy altas o bajas: Buscar la comodidad ante todo.
Por otro lado, no hay que dejar que ruidos u otras pequeñeces entorpezcan nuestro trabajo, sobretodo aquellas que son evitables. Procura antes de empezar, tener todos tus materiales e implementos al alcance de tu mano. Metrónomo, partituras, atril, un lápiz, etc. Y aléjate de las distracciones. Apaga la computadora y desconéctate de la web. Si usas aplicaciones de tu celular, déjalo en modo avión. Así evitarás ser interrumpido por llamadas y mensajes. Si vives con más gentek, pídeles en la medida de lo posible, no ser interrumpido durante tu práctica.
Por último, si otras preocupaciones te distraen, anótalas en un papel para realizarlas más tarde. Este simple acto, provee un descanso frente al llamado repetitivo del cerebro para no olvidar, facilitando la concentración en el momento.

Practica vs. Concierto

Esclarecer una actitud mental clara y diferente frente a ambas situaciones es elemental, y ambas tienden a sustituirse en el momento equivocado. Hay una tendencia a tocar hermosos conciertos que nadie escucha mientras se estudia y, al subirnos a un escenario, nos empeñamos en supervisar y juzgar cada nota que sale de nuestro instrumento.
Durante la práctica se necesita una visión metaconciente sobre que y como estoy estudiando: Sonido, pulso, precisión en la lectura, técnica, etc. Para así determinar cuales son nuestras debilidades y trabajar sobre ellas. Durante un concierto debe ocurrir totalmente lo opuesto: Hay que centrarse en el presente, disfrutar de la música y lo más importante... Reproducir 'eso' que suena en tu cabeza. Jamás estudies sobre el escenario y siempre toca aquello que te acomoda. Pero si eres de tomar riesgos o te gusta experimentar en tus solos, hazlo sin miedo y honestamente. La audiencia de vez en cuando lo notará y la valentía es siempre bienvenida.

Un plan de estudios a tu medida

Ser regular y persistente, crea hábitos. Y los hábitos son poderosos. Tan poderosos que deshacerse de uno ya es un lío. Entrena tu mente a estar dispuesta a aprender en el mismo lugar y a la misma hora. Esto te ofrecerá resultados sobresalientes.
Naturalmente, sucederán todo tipo de percances y las alteraciones en tu agenda, que más de alguna vez, no te dejarán ejercitar como lo planeaste. Para ello, deja un día libre: el día de emergencia. En este día recuperaras la práctica que dejaste pendiente. Y si ese día tampoco lo conseguiste, o era mucho lo que tenias que recuperar, ¡Que importa! Es sólo un itinerario de práctica. No es un conjunto de reglas inquebrantables para hacer tu vida mas difícil.

Descanso regular

Diversos estudios destacan que la duración de una atención constante, oscila entre 20 a 40 min. en una persona normal. Es por esto que durante la práctica es recomendable asignarse módulos de 20 min. con 5 min. de descanso. No practiques más de 6 módulos sin una pausa larga. Así mantendrás un estado mental adecuado y fresco frente al contenido, favoreciendo también, el intercalado de diferentes materias si tienes mucho que estudiar.
Por otra parte, agenda claramente los descansos y distensiones durante el día. Como me dijo un amigo deportista: “El precalentamiento, el ejercicio y el descanso son tres elementos igual de importantes a la hora de practicar. Si no tomas uno de ellos en serio, te vas a lastimar.” ¡Que viva el descanso en serio! (pero no demasiado).

Keep calm and be f***ing happy!

Ser paciente y positivo mientras estudias, no es sólo útil, sino necesario. Estudiar y castigarse por los errores, es iluso. Esto sólo interrumpe y denigra la práctica: “Todos cometemos errores, y de los errores, se aprende.” (Sino ¿Cómo?)
Puede que durante el estudio, navegues por una marea de emociones. Desde la ilusión hasta el desánimo, pasando por la fascinación y el encanto, hasta encallar en la frustración. Y eso, en común, es la norma. Nadie es lo suficientemente estoico para no emocionarse cuando existe un compromiso auténtico frente al aprendizaje o el oficio de la música, pero sí es posible evitar emociones que degraden tu autoestima. Básicamente, jamás dudes de tu capacidad de aprender y mejorar; y relájate, por suerte es sólo un poco de música, no un trasplante de corazón.